Posiciones sexuales para concebir
¿Son algunas posiciones sexuales mejores que otros para la concepción?
Ten la seguridad de que no es necesario tener la flexibilidad de un contorsionista para lograr los mejores resultados. La lógica se impone y sugiere que la posición de “misionero” es la más probable para tener éxito, ya que permite una penetración profunda, logrando que el esperma sea liberado lo más cerca posible del cuello del útero. Dicho esto, los estudios de resonancia magnética han mostrado que la penetración por detrás también permite un posicionamiento óptimo de los espermatozoides en la parte trasera (posterior) del cuello del útero, mientras que el misionero los coloca en la parte frontal (anterior).
Así que en respuesta a tu pregunta, no: no hay necesariamente una mejor posición para la concepción!
¿Si me acuesto?
Algunos científicos dicen que hay que evitar las posiciones donde el esperma tiene que desafiar la gravedad y nadar “hacia arriba”, tales como las posiciones donde la mujer está sentada en la parte superior del hombre o de pie. Esto no debería ser problema alguno para el esperma sano.
Algunas personas sugieren también acostarse y elevar las piernas después de tener relaciones sexuales para ayudar a los espermatozoides a llegar a su “objetivo”. Una vez más, el esperma sano no debe tener ningún problema de llegar a la matriz en cuestión de minutos, pero no hace daño a acostarse!
¿Qué tan importante es el orgasmo?
El orgasmo masculino no solo importa a la hora de la concepción. La investigación ha demostrado recientemente que el orgasmo femenino también juega un papel importante, ya que las contracciones asociadas con el orgasmo pueden ayudar en la movilidad de los espermatozoides. Este proceso, sin embargo, implica alcanzar el orgasmo al unisono.
¿Con qué frecuencia debo tener relaciones sexuales?
El tiempo es de suma importancia para concebir, y hay que concentrarse más en el tiempo que en las posiciones. Para aumentar sus posibilidades, lo ideal sería tener relaciones sexuales uno o dos días antes de la ovulación, y luego otra vez en el día posterior a la ovulación.








