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El desafío de volver a trabajar y continuar la lactancia materna

Por fin, tienes establecida la lactancia con tu bebé. Puede -o no- haberte costado días de desvelo y dolor, hasta que ambos lo hicieron funcionar. Y pasan las semanas y tu permiso por maternidad termina y debes reincorporarte al trabajo. ¿Qué pasará con mi bebé? ¿Adiós pecho, hola biberón? Regresar a trabajar no está reñido […]

El desafío de volver a trabajar y continuar la lactancia materna

Por fin, tienes establecida la lactancia con tu bebé. Puede -o no- haberte costado días de desvelo y dolor, hasta que ambos lo hicieron funcionar. Y pasan las semanas y tu permiso por maternidad termina y debes reincorporarte al trabajo. ¿Qué pasará con mi bebé? ¿Adiós pecho, hola biberón?

Regresar a trabajar no está reñido con la lactancia materna. Si, requiere un poco más de coordinación, pero se puede continuar alimentando al bebé con tu leche, que es irreemplazable, no importa que tan avanzada sea la fórmula que te ofrezca un doctor o un farmacéutico.

El primer paso será aprender sobre extracción y conservación de tu leche. El segundo paso, será conseguir unos biberones que sean lo más similares posible a tu pecho y pezón, para evitar confusiones en el bebé y por ende, el fracaso de la lactancia materna.

La reincorporación laboral no tiene que significar el fin de la lactancia materna. Con planificación, información y las herramientas adecuadas, es posible compaginar ambos aspectos y seguir proporcionando leche materna al bebé. Esta transición requiere organización logística y un apoyo firme por parte de la familia y, en el mejor de los casos, del entorno laboral. El objetivo es crear un banco de leche con antelación y establecer una rutina de extracción durante la jornada laboral que permita mantener la producción.

El primer paso es introducir el biberón con leche extraída unas 3-4 semanas antes de la vuelta al trabajo, pero no antes de que la lactancia esté bien establecida (alrededor del mes de vida). Esto permite que el bebé se acostumbre a otra forma de alimentación sin que rechace el pecho. Es preferible que otra persona (la pareja, un familiar) ofrezca ese biberón para que el bebé lo asocie con otra figura. Paralelamente, se debe comenzar a crear un banco de leche. La forma más eficaz es extraerse leche después de una toma de la mañana, cuando la producción suele ser más abundante. Unos 30-60 ml al día congelados pueden acumular una reserva considerable en unas semanas. La correcta conservación es vital: en la nevera (4°C) aguanta 4-5 días y en el congelador (-18°C), hasta 6 meses.

Durante la jornada laboral, la extracción regular es clave para mantener la producción y evitar ingurgitaciones. Lo ideal es extraer leche cada 3-4 horas, imitando la frecuencia de las tomas del bebé. Esto requiere un sacaleches eficiente (eléctrico doble es el más rápido y efectivo), un lugar privado e higiénico para extraerse (muchas empresas tienen ya salas de lactancia) y un refrigerador para almacenar la leche extraída. La leche se puede guardar en nevera portátil con acumuladores de frío para transportarla a casa. La extracción no solo proporciona leche para el día siguiente, sino que envía la señal al cuerpo de que debe seguir produciendo. En casa, se puede volver a amamantar directamente a demanda, especialmente por la noche, lo que ayuda a mantener el vínculo y la producción. Conocer los derechos laborales, como la reducción de jornada por lactancia o los permisos retribuidos para extracción, es fundamental. La comunicación con la empresa y la búsqueda de apoyos entre compañeras pueden facilitar enormemente este proceso, que es un acto de amor y dedicación.

Volver al trabajo y mantener la lactancia materna puede parecer un gran reto, pero con organización, apoyo y compromiso es posible lograrlo. Planificar la extracción de leche, contar con un espacio adecuado y usar recipientes seguros para su conservación ayuda a garantizar que el bebé siga recibiendo sus beneficios. La comunicación con el empleador y la búsqueda de una red de apoyo son claves para reducir el estrés. Además, mantener la lactancia durante el tiempo en casa refuerza el vínculo afectivo. Aunque exige esfuerzo, continuar amamantando tras la reincorporación laboral es una decisión valiosa para la salud y bienestar.

photo credit: koadmunkee settling into things with our son via photopin (license)

4 Comments

  1. Valeria T.

    15 septiembre, 2017

    Viviana, como me hubiera servido esto hace 4 años atrás! Volví a trabajar y a la bebé se le hizo súper fácil adaptarse al biberón y por las noches ni me quería tocar. Me frustró, pero lo terminé aceptando. Pero a fin de año, cuando empecemos a buscar a su «hermanito/a» ya tendré esta información y para cuando tenga que volver a trabajar, estaré armada con estos biberones!!!

    GRACIAS!!!

  2. Anstasia G.T.

    15 septiembre, 2017

    Uf, lo que habremos sufrido en esta casa con los cólicos.. y de vez en cuando, vuelven a aparecer. No creo que esta nena siga un año más con biberones, pero mientras tanto, me anoto el nombre de estos y los empezaré a buscar para comprarlos. Gracias!!

  3. Eve LM Blog

    15 septiembre, 2017

    Son los únicos biberones que podría recomendar, todo sea porque las mamás puedan continuar con su lactancia materna.

  4. Andrea Lupita

    15 septiembre, 2017

    Oh! Yo pienso volver a trabajar luego de dar a luz a mi primer bebé… pensaba amamantarlo y todo eso, pero no pensé que sería un problema su alimentación mientras yo trabajara… gracias por la información!

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